Tras la averia de Schumacher en Japón, en donde ha perdido el mundial de F1,  el alemán, lejos de cargar contra su escuderia (mi equipo no me ayuda, es un complot contra mi) como ha pasado recientemente, ha alabado el comportamiento de sus mecánicos.

Somos un gran equipo. Nuestros chicos son los mejores y tenemos un gran cariño por todos ellos y siempre quedo satisfecho con su forma de trabajar. Incidentes como el de hoy pueden suceder y forman parte de la competición. Ganamos juntos y también perdemos juntos. Hoy hemos dado el máximo, lideraba la carrera y el motor se ha roto.

Es la forma más simple de resumir lo que ha sucedido. Esto es la Fórmula 1. Podemos estar orgullosos de lo que hemos logrado desde Canadá: estábamos 25 puntos por detrás y nadie pensaba que pudiéramos volver a entrar en la lucha por el Campeonato, pero lo hemos hecho. Ahora estamos nueve puntos por detrás en la clasificación del Mundial de Constructores y haremos todo lo posible para intentar ganar el título en Brasil. En cuanto al de pilotos, ya está perdido. No quiero afrontar una carrera pensando en que mi rival tiene que abandonar. No es la forma en la que quiero ganar el título”

Alguno debería aprender. No solo vale con ser el mejor en la pista, tambien hay que ser bueno fuera de ella