El otro dia alguien nombraba a Nelson Piquet. Todo un artista. En la pista, un monstruo, pero fuera de ella muchos le tildaban de vago y de no trabajar lo suficiente.

El gran Nelson nos deja para la leyenda dos momentos inolvidables. El primero, un gran adelantamiento a Ayrton Senna en Hungria


El segundo, no tan agradable, pero cuanto menos simpático. En Hockenheim 82, siendo lider, se disponía a doblar al chileno Eliseo Salazar, y este al no apartarse provoca el abandono de ambos. El final? Mirenlo ustedes mismos