La segunda etapa mauritana, recortada en algo menos de un tercio por las condiciones meteorológicas que no permitían a los helicópteros de la organización garantizar la seguridad en la pista, ha servido a todos los pilotos para hacerse una idea de lo que les espera en los próximos días. En motos, Cyril Despres sigue esforzándose en recortar su desventaja en la general con respecto a Marc Coma. El francés ha sido el gran vencedor de la etapa, pero todavía sigue a tres cuartos de hora del líder. En coches, el liderato en la clasificación general cambia de manos, aunque sigue siendo para Volkswagen, después de que  Mitsubishi no haya sabido aprovechar la entrada en tierras mauritanas para destronar a la escudería alemana. Ahora es Giniel de Villiers, quien toma las riendas de la general, proclamándose vencedor de la especial a las puertas de la jornada de reposo.  En camiones, tercera victoria para Hans Stacey, líder en la clasificación general.  

 

 

Desde que domina la clasificación general, Marc Coma permanece imperturbable, pasando la mayor parte del tiempo en cabeza de carrera acompañado de su rival y compañero Isidre Esteve. A pesar de que se suponía que la carrera entraba en “la hora de la verdad”, el español no ha modificado su estrategia ni un ápice. Mientras los “vigilantes del cielo” abdicaban ante la potencia del viento, Coma, con su físico de jugador de rugby, sacaba su libro de ruta sin mostrar el menor síntoma de titubeo. A pesar de una visibilidad casi nula, que ha llevado a los organizadores a adelantar la línea de llegada en  más de un centenar de kilómetros, el indiscutible rey de la carrera ha sabido abrirse camino por la tormenta de arena. Esteve, sin embargo, ha quedado atrapado en la emboscada climática.

 

Por otra parte, Cyril Despres,  cumplió con su promesa de riesgos y ataques, que en esta ocasión lo ha catapultado a la primera posición. El francés, decimosegundo en salir, ha alcanzado la fila de los pilotos de cabeza, llevándose consigo a Ullevaster, Casteu y Sala. Al final, ha establecido el mejor crono del día con dos minutos menos que el noruego. La victoria de hoy le ha servido además para restar una docena de minutos respecto a la diferencia que le separa de Coma. Sin embargo el margen del que dispone el piloto español, defensor del título, es suficiente para que no le inquiete la competencia. El mayor contratiempo del día para Coma ha sido la noticia del abandono de un valiosísimo compañero, el joven Jordi Viladoms, vencedor ayer de la especial, la primera de su carrera, que deja el rally por culpa de una caída en la que se ha roto un brazo. Un accidente nada grave, salvo para la moral de la armada española.

 

Zouérat- Atar se anunciaba en  la categoría de coches como el primer gran duelo de verdad entre Volkswagen y Mitsubishi, en el que la escudería alemana se sometería a una auténtica prueba de fuego después de haber salido victoriosa en las etapas del principio, donde fue la más rápida. Pero se puede decir que VW ha aprobado el examen con creces, ya que Giniel de Villiers ha logrado una segunda victoria de etapa, su sexta desde sus inicios en 2003. El sudafricano, que había salido 3°, ha marcado la diferencia tras el CP1 (km 216), por el que pasaba en 5ª posición, a más de 4’ de Peterhansel. Al final, De Villiers ha cruzado la línea de meta con 2’45 de ventaja sobre el francés, que se ha parado tres veces. De esta forma, de Villiers se pone al mando de la clasificación general con un puñado de segundos de ventaja sobre Sainz, que ha logrado el tercer mejor crono del día.


Tras los problemas de ayer, Hiroshi Masuoka ha adelantado a una decena de vehículos hasta terminar 4°. Entre los BMW X-Raid, después del accidente de ayer de la pareja Chicherit-Baumel y de los interminables problemas mecánicos de Jutta Kleinschmidt, Nasser Al Attiyah se ha hecho con el 5° puesto, a algo menos de 10’ del ganador.

 

La anécdota del día la ha protagonizado el piloto portugués Carlos Sousa (Volkswagen), que por un descuido al intentar sacar su coche de la arena, donde estaba clavado, perdió a su copiloto, que se había bajado del coche para solucionar el problema.  Además de su copiloto, Souza también perdió 45’ dando vueltas mientras intentaba encontrar a su compañero entre la tormenta de arena.   

 

Otro que se ha visto marcado por la mala suerte ha sido Nani Roma. El piloto español ha enterrado en Mauritania sus opciones al título al volcar en el kilómetro 295, donde hasta la hora de cierre de este comunicado, permanece recibiendo asistencia para llegar a la meta. Roma ahora tendrá que intentar aprovechar la jornada de descanso para reparar su Mitsubishi, aunque todo parece indicar que el piloto catalán podrá tomar la salida el domingo. Peor suerte ha tenido otra de las grandes figuras del Dakar, el veterano Ari Vatanen. El finlandés pone fin así a su participación en este Dakar, sin haber sumado su quinto título en este rally.

 

Después de haberse desecho hace dos días de Vladimir Chagin, el cinco veces campeón del Dakar en camiones, Hans Stacey ha disputado esta séptima etapa sin preocuparse del acecho de sus compatriotas Jan y Gerard de Rooy. El padre abandonó ayer, mientras que el hijo no formó esta mañana parte de la salida por culpa de un problema de pistón. Stacey entonces se ha impuesto tranquilamente por novena vez en el Dakar, con una ventaja de 27’ sobre el segundo clasificado, el francés Philippe Jacquot, igualmente en el equipo MAN. En la clasificación general, Stacey cuenta con 2h16’ de diferencia sobre el otro favorito en Kamaz, Ilgizar Mardeev.