Atar no es ningún destino turístico, sino más bien un punto intermedio en un país de grandes extensiones, altiplanos y dunas. Mauritania es uno de los países más bonitos y desconocidos del norte de África aunque si el viento se pone a soplar el día en que el rally te da una tregua de 24 horas para el aseo de máquinas y personas, pues es un fastidio. Los que tienen medios aún podrán disfrutar de una ducha caliente, dormir sobre un colchón y hasta darse un pequeño festín. Ahora sí, en cuanto uno vuelve al campamento, la camiseta blanca cambia de color, los granitos de arena se cuelan por todos lados y los dedos de las manos vuelven a sentirse con esa desagradable aspereza que a uno a veces le saca de quicio. “C’est le Dakar”. Así es como, en uno de los campamentos más inhóspitos y desapacibles del recorrido, los pilotos españoles que sobreviven en esta gran aventura humana, hacen balance de su situación.


El piloto del equipo Repsol KTM, Marc Coma, líder de la clasificación general, ha perdido ha más fiel escudero Jordi Viladoms, aunque ahí está el bueno de Giovanni Sala, para lo que haga falta. A diez minutos le vienen pisando los talones los tres pilotos de la armada azul de KTM, encabezados por Isidre Esteve. Marc hace balance de la primera parte del rally en una entrevista realizada por David Martinez Pato, jefe de prensa de Repsol y presente en el rally:

Hasta ahora el rally ha sido bastante duro. Quizás en Marruecos fue un poco más duro de lo que pensábamos, y el día a día va pasando factura. Considero que estamos bien, donde queríamos, porque lo importante para nosotros era llegar a Atar con opciones de ganar, y hemos cumplido el objetivo que teníamos marcado. Ahora bien, todavía queda la mitad del Rally, y queda la mitad del trabajo por hacer. Estoy contento de cómo está trabajando el equipo, y de cómo está funcionando la moto. Hasta ahora el único golpe duro para nosotros ha sido ha sido el accidente de Villy (Jordi Viladoms), que espero que se recupere lo antes posible. Eso deja el equipo en dos personas en lugar de tres, pero con Giò (Giovanni Sala) el equipo sigue teniendo la consistencia suficiente, que es lo importante.”

Juan Manuel Pedregà (Can-Am)  es líder de la categoría de Quads, mientras que Avedaño es tercero a bordo de su Suzuki. Los problemas intestinales se han superado y el catalán lidera la clasificación frente a otras ocho máquinas. Mañana puede poner rumbo a su segundo título en la categoría.
 
Carlos Sainz,  con la inestimable ayuda de Michel Perin,  está demostrando porqué es uno de los mejores pilotos de automovilismo del mundo. Nuestro campeón mundial de rallies retirado del WRC y reconvertido en zorro del desierto todavía declaraba en Lisboa que esta segunda  experiencia dakariana podría ser aún más positiva. Con humildad y mucho “savoir faire” ayer perdió el liderato pero ¿qué son un minuto y treinta y nueve segundos de diferencia en un Dakar?  “A por ellos, ¡oé!”:
 

“La visibilidad era absolutamente pobre en medio de la tormenta aunque a pesar de todo la etapa de ayer fue bien para nosotros. Si no hubiera sido por habernos encallado en las dunas lo cierto es que aún iríamos líderes. En este tipo de incidentes lo mejor es tener práctica con las planchas, gracias a Dios es algo en lo que nos manejamos relativamente bien. Cuando las cosas empezaron a complicar decidimos parar y bajar presiones.”

José Luis Monterde y Jean Marie Lurquin, a bordo de su BMW, son décimos en la clasificación general. Una situación totalmente inesperada para el castellonense, testigo de lujo de la batalla que van a librar Volkswagen y Mitsubishi a partir de mañana.

“El rally está siendo más duro de lo que pensábamos y ahí están los primeros accidentes importantes y las bajas mecánicas dando testimonio de esa dureza. La gente ha corrido demasiado y ahora vienen los peajes. Hasta ahora nunca habíamos pasado por unas zonas arenosas tan blandas y complicadas. Creo que todo ha a definirse en las próximas tres etapas. Entonces se producirá el verdadero debacle. Volkswagen quiere ganar el Dakar y Mitsubishi piensa plantar cara, pero yo estaré atento al menor fallo para escalar posiciones. No me imaginaba llegar a Atar dentro de los diez primeros. Es una situación completamente inesperada.”
 
Pep Vila, Moi Torrellardona y Juan Ossorio han situado a su Mercedes en el 17º puesto de la clasificación general de camiones. Vila esperaba algo más pero valora la llegada a Atar y sabe que en los días a venir pueden registrarse varias bajas importantes:
 
“Estamos muy bien y luchando cada día por escapar de los problemas mecánicos, pequeñas cosas que nos han ido asaltando en los últimos días, que si un radiador roto, que si un problema de frenos, pero en fin, nada que no se pueda superar y lo importante es haber llegado a  Atar. El listón en esta edición está muy alto. Nadie se esperaba una especial en Portugal con arena tan blanda, nadie se esperaba una arena tan difícil en Marruecos, y ayer ya fue la repera. Nosotros, que vamos en camión y tenemos una cierta visibilidad,  íbamos sólo con el GPS porque era imposible ver nada. Los organizadores hicieron muy bien en detener la especial puesto que la seguridad es lo principal aunque yo pensé que ya puestos a hacer un rally duro, pues haberlo hecho duro hasta el final y habernos hecho continuar ¿no?, pero claro, el tema de la seguridad es primordial y todo no puede ser.  Mañana el rally se relanza y quedan muchos días por delante. “