La primera victoria cosechada por Juan Pablo Montoya en la NASCAR estadounidense ha vuelto a verse ensombrecida por una dudosa maniobra del colombiano, que como ya hiciera en sus tiempos de piloto de F-1, echó de la pista a su propio compañero de equipo.

El autódromo Hermanos Rodríguez de México fue escenario el pasado domingo de la Telcel Motorola 200, donde Montoya firmó un polémico triunfo que le valió críticas y elogios a partes iguales. A 10 vueltas del final Montoya empujó a Scott Pruett, que pilotaba el segundo Dodge del equipo Ganassi, en un peligroso de adelantamiento. “Lamento lo ocurrido con Scott”, se excusó Montoya nada más bajar del podio. Pero su colega, que terminó en quinto lugar tras 82 vueltas, no aceptó las disculpas del colombiano, al que acusó de “conducir de modo malintencionado y sucio”.

El piloto estadounidense Denny Hamlin (Chevrolet), que acabó segundo, trató de mediar defendiendo moderadamente a Montoya: “Yo no lo calificaría su pilotaje de sucio, pero sí fue un poco agresivo”. En el momento del ataque Hamlin iba detrás del dúo de cabeza formado por Montoya y Pruett: “Juan tenía el coche más rápido y tarde o temprano habría adelantado a su compañero, pero quizá actuó de un modo excesivamente ansioso”, explicó.

El colombiano ofreció otra versión: “Pensé que Scott me había visto. Cuando se cruzó no tuve más espacio para esquivarlo”. Montoya consiguió su primer triunfo después de iniciar la carrera en tercer lugar. Tras una mala parada en boxes cayó al puesto 19° para protagonizar después una sensacional remontada. El jefe del equipo Ganassi, Brad Parrot añadió ‘más leña al fuego’ al admitir que “estoy feliz por la victoria, pero muy enojado por la forma en que la ha logrado”.

Fuente: Sport.es