Según asegura Mario Arnaldo, de AEA -Automovilistas Europeos Asociados-, “en España los radares están colocados en las vías rápidas –con la intención de recaudar- y no como en Francia, en los puntos más conflictivos”.

Según publica Autofácil en su edición de abril, la DGT apuesta por rebajar la siniestralidad en España incrementando el número de sanciones a los conductores. Así lo confirman las palabras del Presidente del Gobierno, que ha anunciado que en un plazo de dos años todos los conductores que hayan sido fotografiados a más velocidad de la permitida recibirán en dos días, de forma automática, la multa en su casa. Para ello, en 2009 se creará en León -con un presupuesto de 45 millones de euros- el Centro Nacional de Tratamiento de Denuncias Automáticas de la DGT, en el que trabajarán 120 personas. Así, se prevé que de los dos millones y medio de multas anuales que tramita la DGT, se pasará a cuatro millones. Además, Zapatero también ha asegurado que continuará con los planes actuales de la DGT de incrementar el número de radares en las carreteras ,hasta alcanzar los 8.000 en 2008, y de colocar nuevos tipos de radar que midan la velocidad de un coche según la velocidad tomada en dos puntos de su trayecto.