Gonzalo Ocaña nos envía este relato sobre su aventura en “El desierto de los niños”, que como siempre, ha sido un éxito.

Mi primer dia de Marruecos fue el dia 30 de Marzo cuando ibamos camino de
Algeciras para coger el ferry.En Algeciras estuvimos mucho rato,porque el
ferry salia a las 8:00h de la tarde,y a Algeciras  yo llegue a las
cinco.Estuve dos horas parado porque embarcamos a las siete de la
tarde.Cuando entramos en el ferry estuvimos comiendo pizza, y los monitores
se disfrazaban porque se les habia escapado un “camello” y lo
buscaban.Cuando llegamos a Marruecos eran las 9 de la noche.Al día siguiente
comenzaba la aventura.Fuimos a llevar material escolar a niños a los que se
les había inundado la casa en las inundaciones del año anterior. Fuimos los
dos primeros días por carretera, pero nos entreteniamos con la emisora. Nos
alojamos en un hotel muy bonito. Estuvimos jugando todos los días con los
monitores que eran guays. Jugabamos por la tarde y por la noche. El juego
que más me gustó fue el del mamut. Por las dunas me lo pasé genial, porque
tuvimos que sacar los coches de la arena muchas veces. Tuvimos que sacar las
palas para quitar la arena y que saliera el coche. Treinta kilometros en
dunas eran como trescientos en carretera. Conocí a mucha gente. Pasamos por
muchos sitios y me compré muchas cosas. Cruzando el Atlas vi nieve, y más
adelante monos en un bosque. Dormimos en jaimas y por la noche nos hicieron
un espectaculo de fuego. A la vuelta me dio mucha pena dejar a mis amigos,
pero en el ferry jugue con todos ellos. Lo bueno es que el año que viene
veré a casi todos otra vez y jugaré mucho porque el año que viene pienso
volver a EL DESIERTO DE LOS NIÑOS.