Las World Series Formula Renault 3.5, categoría que ha aupado a hombres como Robert Kubiça o Heikki Kovalainen hasta la Fórmula Uno, arrancaron en Monza el pasado fin de semana con la participación de cuatro pilotos españoles. El piloto pontevedrés Celso Míguez (Eurointernacional), que disputa su tercera temporada, logró una gran actuación con un séptimo y un quinto puesto. Miguel Molina logró los primeros puntos para la escudería Pons Racing. Alejandro Núñez (Red Devil Comtec) y Alvaro Barba (International Draco Racing) sufrieron abandonos aunque el madrileño logró un mejor balance al poder acabar la segunda carrera y acumular experiencia.

 

 

Poco imaginaba Celso Míguez, el joven de 23 años, que la primera cita de las World Series en Monza iba a tener un desenlace tan positivo para él. En los entrenamientos colectivos disputados el jueves, Celso sólo lograba mejorar dos décimas entre la sesión de la mañana y la de la tarde, a más de dos segundos del mejor tiempo logrado por Aleshin, que logró batir el record de la pista logrado en 2005 por Félix Porteiro con el coche de Epsilon. Si el jueves las cosas fueron mal, el viernes aún fueron peor. Celso se vio relegado a la 28ª plaza y en el box de Eurointernational se podía cortar con cuchillo el ambiente.

Tras una charla con Antonio Ferrari y un cambio de ingeniero, en la única sesión de calificación de Celso Míguez sufrió problemas con el fondo plano del coche, que tocaba en las rectas, y encima fue enviado al fondo de la parrilla por mejorar su vuelta con banderas amarillas. Desde atrás, Míguez disputó una de las mejores carreras de su vida logrando acabar en la séptima posición tras ganar 23 posiciones. El domingo, gracias al sistema de parrilla invertida, salía en segunda línea, y con neumáticos nuevos, logrando acabar quinto, a pesar de tener problemas con la caja de cambios: “Este es el mejor resultado que ha logrado mi equipo en este campeonato. Los problemas con la caja de cambios hicieron que tuviera que luchar para defender mi plaza. Este resultado está muy bien.”

Miguel Molina disputa este año su primera temporada completa en las World Series Formula Renault 3.5. Su adaptación a la categoría ha sido muy positiva, y en el seno de la escudería Pons Racing se siente a gusto y respaldado. En los libres sólo utilizó un juego de neumáticos nuevos, consciente de que había que preparar la sesión como en una auténtica calificación: “Sólo tres décimas de mejoría y me coloco delante”. Ese día él acabó 13º y hubo 19 pilotos en un mismo segundo.

Molina no tuvo suerte en la calificación, pero aspiraba a un puesto entre los diez primeros. Saliendo desde la 12ª fila de parrilla, el joven catalán de 18 años escaló a la 8ª posición final: “Lo importante era salir ileso de la 1ª chicane, sin ganar ni perder posición, pero he sabido aprovechar el relance de carrera tras el Safety Car. Antes de disputarse la segunda manga, los mecánicos de Pons le sustituyeron la caja de cambios. Hizo una buena salida, pero el motor del coche falló y Molina debió retirarse: “Es una lástima porque creo que hubiera podido luchar por una posición de podio. Te queda un sabor muy agridulce con un final así, pero el campeonato está muy reñido y muy abierto.”

Alejandro Núñez (Red Devil Comtec) se ha aliado con el equipo que hizo ganar las World Series a Alex Danielsson. El madrileño no partió con un buen set up en los libres y las mejoras en sus tiempos fueron poco perceptibles, por lo que el equipo decidió cambiar los reglajes para lograr un coche menos subvirador. Se calificó para salir desde la fila 11 de parrilla y abandonó la primera carrera tras haberse tocado con Jaap Van Lagen, su compañero de equipo: “Por lo visto se dañó el neumático trasero derecho en el toque, provocando un pinchazo lento. He seguido en carrera con el ala de delante muy dañada y al final he acabado con el neumático reventado y sin dirección.”.

Desgraciadamente Alejandro se vio envuelto en un incidente de carrera en la segunda manga, y disputó toda la carrera con el ala de delante rota, quedándose a 3 posiciones de la zona de puntos: “Creo que en un campeonato de tanto nivel es imprescindible lograr acumular experiencia. Paso mucho tiempo junto a Martin Donnelly,

El peor balance se lo lleva Álvaro Barba (International Draco Racing), un piloto que tenía todos los números de ganar. En los test invernales siempre marcando él la pauta…pero la suerte no estuvo con él en Italia, el país en el que vive ahora. Barba fue uno de los pilotos más rápidos en los primeros compases de la sesión de libres, a igualdad de condiciones y con el primer set. En la calificación también llevó buen ritmo, y logró la P5: “Sé que tendré un buen coche de carrera”, comentaba. Y lo tenía, pero se vio implicado en un incidente de carrera, y se le rompió el difusor del coche: “Los nervios me jugaron una mala pasada e hice un trompo.”

La desdicha de Álvaro Barba fue máxima cuando remontando desde atrás en la segunda carrera, ya había superado a Carlos Iaconelli (Pons), y éste le abordó, causando su retirada: “Es una lástima porque tenía coche para rato. El equipo ha trabajado duro todo el fin de semana. Por lo menos se ha compensado la mala suerte con el podio de Milos (Pavlovic).”