Ignacio Salvador es el director de El Desierto de los niños, una iniciativa solidaria que consiste en llevar niños españoles al desierto para que conozcan su cultura y realicen intercambios con niños africanos. En todomotor le entrevistamos para que nos cuente mas detalles sobre esto:

 

TM: Una nueva edición del desierto de los niños que ha sido un éxito. Que
nos puedes contar de este proyecto? Como nació?

IS: El Desierto de los niños nació como un viaje pensado para quienes no se atreváin a viajar a Marreucos con niños pequeños. Y según íbamos dando forma a la primera edición, fue cuando pensamos que ya que íbamos allí, por qué no nos involucrábamos un poco más. Surgió la idea del reparto de material a los colegios. Poco a poco lo hemos ido evolucionando hasta lo que es hoy en día.

TM: Estuviste en el Dakar de copiloto con Marc Blazquez. Es cierto eso que
se dice de que una vez que se conoce Africa, cambia tu vida? Cambia tu

forma de valorar las cosas?

IS: He hecho cinco dakares. Dos con Blázquez y otros tres antes con Manolo Plaza. Pero anteriormente había estado muchas veces como periodista. África te enseña a ver las cosas de otra forma. En el desierto si vas despacio, vas deprisa. Me explico. Si haces las cosas sin pensar, deprisa, puedes empeorar todo. Esa es una lección que luego te ayuda uhco en el día a día.


TM: Cual crees que es el principal problema de Africa? Como se podria solucionar?

IS: Los principales problemas de África son la pobreza y las guerras. Pero eso es difícil de solucionar. Hay demasiados países que ganan mucho dinero vendiendo armas.


TM: Concienciar a los niños, como se esta haciendo en este proyecto, es una idea genial, pero sin embargo, esta iniciativa no es demasiada conocida. Crees que si tuviera mas repercusion en los medios, se podrian conseguir mas cosas?

IS: La idea es lo que es. Un proyecto pequeño, gestado en los ratos libres de quienes lo hacemos. Sería genial poder hacerlo muchas más veces, pero eso precisaría dedicación plena, y quienes lo hacemos tenemos nuestros trabajos, nos dedicamos a otras cosas. Hoy por hoy no es posible. En cuanto a la repercisión, ya es mucho mayor de la que en un principio hubiesemos podido pensar.