Casi todos los equipos han tenido problemas en Montmeló. Prueba de ello es que solo han finalizado 14 coches.

En Ferrari a pesar de la victoria, tienen motivos para estar preocupados. Raikkonen ha roto su primer Ferrari. A pesar de lo que dicen de problema eléctrico, según lo visto en televisión todo parece indicar que se debió a una rotura de un palier de la dirección, seguramente fruto de la (excesiva) agresividad del finlandés al subirse en los pianos.

Menos problemático pero más espectacular ha sido el problema con la manguera en el repostaje de Massa. Supongo que a todos se nos ha venido a la cabeza este momento:


En Mclaren también han tenido problemas con la estrategia. Poner ruedas duras en la primera parada a Alonso ha sido un error que le podía haber costado el podio, pero en BMW tampoco estuvieron muy finos con el repostaje de Heidfeld. Gracioso el momento en el que el mecánico de Toyota recoge la tuerca de la rueda de Quick Nick.

Hablar hoy de Toyota es hablar de decepción. Trulli se quedaba sin presión de gasolina en la salida, y a Ralf tampoco le iban mucho mejor las cosas.  No menos decepcionante ha sido la actuación de los mecánicos de Renault, arruinando la carrera de Kovalainen e impidiendo que Fisichella puntuara. Problemas con la manguera de gasolina han hecho que tuvieran que hacer una parada extra.

Los demas, también han tenido lo suyo. Patética la imagen de los dos Honda chocando, impactante el reventón de Speed, y en general, sin tener problemas, lamentable la sola presencia de los Spyker en pista. Nunca un motor Ferrari se utilizó tan mal