Análisis de Montreal

Una vez más, el gran premio de Canadá demostró su gran importancia en su vigésima octava participación puntuable en el campeonato de Fórmula uno. Sencillamente, un trazado sensacional, de los que aún perduran y se corre de verdad. Combinando la aceleración, velocidad y fuertes frenadas con los muros de hormigón a pie de pista. Donde las micro cámaras situadas en las vallas intentan sobrevivir al paso de estos monoplazas, dándole al espectador un impresionante enfoque muy cerca de los pilotos a velocidades vertiginosas. Es el circuito, junto a Monza, donde se utiliza el conjunto aerodinámico más bajo, aunque no se puede descuidar este parámetro ya que el primer sector, la chicane del puente y la de acceso a meta, necesita bastante apoyo además de unas buenas manos si se quiere pasar rápido.

Se necesita calibrar un buen reparto de frenado para garantizar la fiabilidad de los frenos, debido al gran desgaste que conlleva las numerosas y bruscas frenadas que hay en la pista. Por suerte, es uno de los pocos circuitos donde el rebufo es correspondido, haciendo posible un gran número de adelantamientos.

Quizás carezca de seguridad, solo tiene dos grandes escapatorias y la raya blanca esta junto al hormigón. Unos muros pegados a pista pero bien colocados paralelamente a ella para evitar colisiones frontales.

La carrera de ayer, fue extraña, caótica, bonita y a la vez decepcionante. Vimos una salida limpia salvo la excursión de Fernando, que apuró la frenada al intentar sorprender al inglés. Hamilton empujó las primeras vueltas y demostró un ritmo de carrera impecable. Si alguien conoció a Hamilton el día de ayer, lo único que no se le pasaría por la cabeza es que fuese un rookie.  Su debut en la Fórmula uno esta siendo espectacular. Está firmando día a día ser el mejor debutante de la historia de este deporte. También hay que decir que el gran potencial de McLaren Mercedes le está brindando la posibilidad de estar arriba.

Alonso, seguramente con un setup muy agresivo para sus gomas, solo pudo marcar vueltas rápidas antes de que sus neumáticos se degradasen extremadamente rápido, tanto el duro como el blando. Vimos como se salió a final de recta en varias ocasiones cuando forzaba al límite, le vimos atacar y adelantando posiciones hasta que sus neumáticos le limitaron sus opciones de seguir sumando puntos.

La polémica por los cuatro safety car y la aplicación de la nueva reglamentación sobre el coche de seguridad, desencadenó que Alonso y Rosberg, sin gasolina en sus tanques, tuvieran que parar forzosamente siendo castigados ambos con un irremediable stop&go. Más lamentablemente fue la actuación de Massa y Fisichella, que se olvidaron de los leds rojos del semáforo y fueron penalizados con una correspondida bandera negra. Skyper volvió a demostrar para qué viaja a los grandes premios, ya que sus dos pilotos propiciaron dos safetys debido a ambos accidentes. Pero lo más destacado de la tarde fue el grave accidente Robert Kubica cuando se tocó con Trulli a más de 230 km/h.

Por primera vez en la historia de este circuito, fue el piloto polaco el único que se estrelló en ese lugar del circuito. Perdió el control de su Sauber BMW y voló sobre el césped hasta golpear violentamente el muro frontalmente. Una vez más, la rigidez del monocasco realizó su trabajo, salvar la vida del piloto. Todos pensábamos lo peor, el coche volcado y aquel joven allí, inmóvil. Los dedos de la mano haciendo movimientos extraños. La desaceleración y fuerza cinética del golpe le hicieron entrar en estado de shock, pero milagrosamente recibió el alta hospitalaria esta misma mañana. Solo tiene leves contusiones y una pequeña fractura en el pie.

Todo apunta a que pueda estar recuperado para Indianápolis, si no es así, Vettel o Glock serían los candidatos a subirse en su lugar el próximo fin de semana. Algunos empiezan ya a desmoralizarse con Kimi Raikkonen, el piloto finlandés continúa sin mostrar los resultados esperados y terminó bajo una frustrante cuarta posición. Nick Heidfeld, demostró una vez más que tienen el mejor sistema de salida, y que poco a poco se están ganando, además de fiabilidad, un respeto a tener en cuenta en el futuro.

Alex Wurz, después de un fin de semana escandaloso, logró levantar la sonrisa a su equipo consiguiendo una tercera posición gracias, en parte, a los accidentes y las entradas del coche de seguridad.

Gran actuación de Sato, que en su último stint calzó neumáticos duros y pudo adelantar a numerosos pilotos con las ruedas bastante deteriodadas, incluido Alonso con una gran maniobra. Mientras tanto, en Honda intentaron nuevamente disimular los resultados, mirando con recelo a sus paisanos de Super Aguri, que manifiestan en cada gran premio una regularidad que ellos no logran alcanzar aún con presupuestos y tecnología muy superiores.

Si en Toyota ya no saben que hacer con Ralph, tampoco les resultó fácil ver al italiano chocar contra las protecciones. Además de Wurz, Kovalainen también tuvo oportunidad de disculparse de su garrafal fin de semana, gracias a su cuarto puesto, merecido más que nada por las numerosas adversidades.

Destacar la gran afluencia de público. El circuito lleno hasta la bandera, volvió a demostrar que Jaques no era la razón principal para acudir a las carreras. Durante todo el fin de semana, los asistentes mostraron una actitud muy positiva y se volcaron con gritos de apoyo hacia el talento que ofreció aquel joven, Lewis Hamilton.