Según informa hoy el diario valenciano Las Provincias, Adrián Campos y su nuevo socio, Alejandro Agag, podrían comprar una parte del equipo SuperAguri

El sueño de ver un equipo español, con sede en Valencia, compitiendo en la Fórmula 1 está muy cerca de convertirse en realidad. El ex piloto alcireño Adrián Campos y su socio Alejandro Agag, yerno del ex presidente del Gobierno José María Aznar y delfín del magnate del Gran Circo, Bernie Ecclestone, han iniciado los contactos para hacerse con una importante participación del equipo Super Aguri.

La inversión global rondaría los 40 millones de euros y culminaría un proceso que se inició el pasado mes de julio, cuando Agag compró la mayoría de las acciones del equipo de GP2 de Adrián Campos. Era sólo el primer paso para dar el salto a la Fórmula 1. Los socios de nuevo cuño ya tenían la infraestructura, pero ahora les faltaba hallar la puerta de entrada en la principal competición automovilística del planeta, y parecen haberla encontrado en Japón.

La escudería nipona atraviesa grandes problemas económicos y Agag y Campos, junto con algunos patrocinadores españoles (se habla de Repsol y Telefónica, además de la Mutua Madrileña), podrían ser la solución. El regreso de las dos marcas a la Fórmula 1 no sería descartable y permitiría el ambicioso anhelo de ver un equipo valenciano en la competición.

¿Por qué valenciano? Pues porque el gran reto de Adrián Campos, y la condición que impuso para aceptar la venta de las acciones a Agag, fue que la sede de la futura escudería estuviera en la Comunitat, preferentemente en las instalaciones del Campos Grand Prix en Alzira. Aunque éstas necesitarían una adecuación, son modélicas y cuentan con el valor añadido que suponen la proximidad del circuito de Cheste y la organización del Gran Premio de Europa por las calles de Valencia.

Agag ya intentó poner en marcha un equipo chino de Fórmula 1 y es posible que ahora consiga su objetivo con bandera española. La consecuencia directa de esta maniobra podría ser que Alfonso de Orleáns se quedara sin el patrocinio de las empresas españolas en su equipo de GP2.

Los primeros movimientos los dio Adrián Campos, según han confirmado fuentes próximas a la escuderías japonesa. La amistad con Aguri Suzuki, propietario y director deportivo de Super Aguri, y con Daniel Audeto, su segundo en la escudería nipona, llevó al ex piloto alcireño a iniciar los contactos en el Gran Premio de Gran Bretaña. Fue en la primera semana de julio.

Los tres protagonistas de aquel encuentro retomaron las conversaciones en Nürburgring y el pasado fin de semana, con motivo del Gran Premio de Europa, se produjo en Hungría la tercera reunión, a la que por fin asistió Agag.

Si prosperan las negociaciones, el equipo correrá bajo bandera japonesa y española, y también su denominación sería compuesta. Campos Aguri Grand Prix es una de las opciones barajadas.

Pese a lo avanzado de las conversaciones, todavía no hay una fecha definida para la entrada en funcionamiento de la nueva estructura. Agag y Campos quieren acceder con buen pie a la Fórmula 1 y por ello miden todos sus pasos. Actualmente el 100% de los proveedores del Gran Circo están en Inglaterra. Por tanto, es inevitable que el equipo tenga en las islas una base. En Valencia estaría la sede comercial, así como la factoría donde se ensamblaría todo el material enviado para los monoplazas desde Gran Bretaña. El objetivo de Agag y Campos es que, en un plazo de cinco años, los coches de la escudería también se construyan mayoritariamente con tecnología española.

Entrar en la Fórmula 1 es muy difícil, pero todavía más poder contar con un equipo competitivo. Tanto los dos socios españoles como Aguri Suzuki y Daniel Audeto asumen que pasarán años hasta que estén en condiciones de luchar con las grandes escuderías. Acortar los plazos con el trabajo en los entrenamientos y el túnel del viento será el gran desafío. Hay, en cualquier caso, motivos para la esperanza. Detrás de Super Aguri está todo un aval como es Honda, mientras que en su plantilla hay un ingeniero valenciano de primer nivel, el cotizado Toni Cuquerella.

Fuente: Lasprovincias.es