La FIA investiga los coches de  Kubica y Heidfeld por supuestas irregularidades con la gasolina, por una reclamación de Mclaren.

Lo que no consiguieron en la pista, pretenden conseguirlo en los despachos, los mismos despachos que les salvaron el culo por espionaje. Ahora va a venir Ron Dennis a darnos lecciones de legalidad…