“The Flying Finn” cuelga el casco. Un caballero, un piloto como la copa de un pino y rápido como pocos que deja entre otras cosas dos campeonatos del mundo (1998 y 1999) y un adelantamiento impresionante a Schumacher en Spa. Su peor momento, posiblemente el gravísimo accidente en Adelaida.

Hasta siempre Mika