Nick Wey y Nate Adams se convirtieron en los grandes protagonistas del XVIII Supercross de Barcelona. El primero, porque venció en la gran final de supercross, mientras que el segundo lo hizo por coronarse como el “rey de los saltos” del Xtreme Jump. Dos gestas con las que conquistaron la victoria, después de un recital que las más de 13.200 personas que llenaron el Palau difícilmente olvidarán.

 

 

 

 

Demostrando por qué es uno de los mejores pilotos americanos del momento, Nick Wey se ha proclamado ganador de la última edición del Supercross de Barcelona. Con esta victoria, Wey, quien pronto afrontará una nueva temporada como piloto oficial KTM, empata en victorias en Barcelona al mítico Jeremy McGrath, quien también ostenta tres triunfos en la ciudad condal.

 

Por su parte, Benjamín Coisy, el gran exponente del SX Tour, acabó segundo. Sin embargo, la pelea más interesante por uno de los cajones del podio la protagonizaron Heath Voss, uno de los habituales del top 10 del SX USA y Manu Rivas, la figura nacional del supercross. Un duelo en el que ambos iban intercambiando posiciones dentro de la carrera, que al final fue favorable al americano, quien supo mantener a Manu a raya hasta el momento de cruzar la línea de meta.

 

Una cuarta posición para Manu Rivas que puede parecer poco, ya que empezó fuerte la velada y tenía auténticas posibilidades de ganar. El piloto murciano volvía al Supercross Barcelona completamente motivado, después de su aventura americana en la que formó parte de un par de carreras del Campeonato Estadounidense. Una experiencia que se evidenció en su retorno al Palau Sant Jordi, donde venció con claridad tanto en su manga clasificatoria, como en la segunda de las semifinales, donde también dominó de principio a fin.

 

 

Saltos a la carta en el Xtreme Jump

 

Venía con la consigna de armarla y al final se salió con la suya. Nate Adams fue el piloto de freestyle del Sant Jordi que más aplausos se llevó. Adams, ganador de una medalla de oro en los X Games, arrasó en el Xtreme Jump con un repertorio de saltos de infarto que le abrieron de lleno la puerta de la gloria. Un triunfo con valor añadido, teniendo en cuenta que el piloto americano le ganó la partida a seis de los pilotos más completos a nivel mundial.

 

Porque a pesar de saber que era el gran favorito, los demás ya habían avisado que no se lo pondrían nada fácil. Fue por eso que Adams tuvo que echar mano de todo su arsenal de trucos. Trucos entre los que destacaban el back flip no hands, el holly grab to bart attack, el Pica Piedra y el flip cliff hand, entre otros, que desataron la locura total.

 

Una actuación perfecta que hizo que el resto de los pilotos se limitara a luchar por la segunda posición. Una segunda posición que se llevó al final el sevillano Dani Torres, mientras que el tercer puesto fue a parar a manos del francés Charly Pagès, uno de los pilotos con mayor proyección del momento.

 

 

DECLARACIONES:

 

NICK WEY: “Ha sido fantástico, el SX de Barcelona siempre tiene un ambiente muy especial. He tenido la suerte de hacer una buena salida, que me ha permitido ganar. Había muy buenos pilotos corriendo en esta prueba, Manu Rivas vendrá además el año que viene a EEUU y será un piloto a tener en cuenta. Es muy bueno para España contar con pilotos tan preparados”.

 

BENJAMIN COISY: “Para mí la carrera de hoy ha sido estupenda, muy bonita. La pista estaba bien, aunque resbalaba un poco y estaba bastante dura, así que al final a los pilotos ya nos dolían los brazos. Después de intentar ganar con mucho esfuerzo, y debido al dolor en los brazos, he optado por bajar el ritmo”.

 

HEATH VOSS: “Lo he pasado genial, este lugar es increíble. A pesar de que he tenido una mala salida, al final las cosas han salido bien. No sabía que Manuel Rivas estaba justo detrás de mí y no entendía porque me gritaban, nuestro pequeño “toque” ha sido un accidente, afortunadamente sin consecuencias”.

 

NATE ADAMS: “Estoy sorprendido de haber ganado. Estuve aquí en 2001 y vi que los españoles adoraban a sus pilotos. Cuando supe que Edgar y Dani vendrían, pensé que no tenía ninguna oportunidad”.