Adrián Vallés marcó el séptimo mejor registro en carrera pero problemas eléctricos en ambos coches no les permitieron brillar lo que merecían.

Los problemas propios de prototipos en desarrollo y con ajustado presupuesto impidieron hoy a las parejas Vallés/Nakano y Burgueño/de Castro plasmar un buen resultado a pesar de mostrarse muy veloces durante todas las fases de la carrera.

El gran potencial del Epsilon ee1LMP1 lo demostraron las dos parejas de pilotos. Adrián Vallés fue el más veloz sobre el coche nº 21  con 1.45.078, séptimo absoluto en carrera mientas que Angel Burgueño, como piloto del coche nº 20 giró en 1.45.665 y fue el 10º mejor tiempo. Adrián incluso marcó el tercer mejor registro en tres vueltas consecutivas de la prueba.

Finalmente, debido a largas paradas en boxes por problemas eléctricos en ambos coches y una reparación a doce vueltas del final en el coche de la pareja Burgueño/de Castro tras un toque con un doblado, relegaron a ambos prototipos a posiciones retrasadas.

Los ee1 LMP1 salieron bien con Vallés y Burgueño a los mandos y giraron uno tras otro en este orden. En la vuelta 29 parada en boxes de Burgueño para cambiar neumáticos y repostar con salida espectacular justo cuando llegaba Vallés para hacer lo propio. Aquí tuvo los primeros problemas el piloto de Alicante con el sistema de arranque que le retuvieron 17 vueltas en boxes.

Al finalizar la segunda tanda, en la vuelta 62 Angel entra en el pit lane para ceder el volante a Miguel Angel de Castro que sufre la misma avería y ve su entrada en pista retrasada costándole 15 vueltas al piloto abulense.

A partir de este momento las tandas de Shinji Nakano y Miguel Angel de Castro al volante de sus respectivos monoplazas, permitieron mejorar las clasificaciones de ambos coches en la general. A pocas vueltas del final volvieron los problemas con el sistema de arranque que, sumados al toque de Angel que le obligó a entrar a cambiar la barra de dirección y un problema con la pinza de freno en el coche de Vallés, no permitieron mejorar las cosas a los rápidos pilotos de Epsilon.

Los 1.000 km de Nürburgring han sido muy positivos para el equipo al demostrarse una significativa mejora en la competitividad del ee1 LMP1 lo que indica que se sigue el buen camino. El equipo trabajará duro para llegar a la última prueba de la temporada en Silverstone el próximo 14 de septiembre, con más mejoras en el aspecto de prestaciones y fiabilidad.

Las primeras plazas las ocuparon los intratables coches oficiales de Peugeot, primeros y segundos, seguidos de los dos Audi y del Aston Martin.