La escudería italiana Draco, donde la pasada temporada rodó en las World Series by Renault Álvaro Barba y que esta temporada ha contado en sus filas con su hermano Marco, ha decidido confiar en el levantino la próxima temporada para tratar de impulsar su carrera hacia la Fórmula 1.

A falta de la última cita del ejercicio 2008 que tendrá lugar en Barcelona el fin de semana del 17 y 18 de octubre, el subcampeón de la Fórmula 3 española cerrará su primer año en el certamen como el segundo mejor debutante de la clasificación general.

Por todo ello, el equipo transalpino ha decidido convertir al saguntino en su piloto franquicia para la campaña 2009, donde buscará el asalto al título de una de las categorías satélite del mayor campeonato del Mundo de monoplazas.

BARRICHELLO, ZONTA, MASSA.
Cuenta además con una historia llena de apuestas acertadas, con jóvenes riders que cogieron en sus filas la experiencia necesaria para dar el salto definitivo al gran circo del motor.

El primer caso fue, en 1990, el del joven de 16 años Rubens Barrichello, que llegaba tras ganarlo todo en el karting y en la Fórmula Chevrolet. Otro de los destacados sería dos años más tarde el portugués Manuel Giao, uno de los clásicos en los torneos de coches más prestigiosos.

Otro brasileño volvería a poner en evidencia el buen ojo de los patrones de Draco, Nadia y Adriano. En la entonces denominada Fórmula 3000 dieron la alternativa a Ricardo Zonta, que venció en Estoril, Mugello y Pau.

Y para acabar de prolongar su idilio con el país sudamericano, en 2001 se vistió de amarillo el actual piloto de Ferrari Felipe Massa, que llegó tras imponerse en la Fórmula Renualt italiana y europea. Siete poles y seis victorias acabarían dándole el título y también el salto a Sauber F1 para la siguiente temporada.

Augusto Farfus y Pastor Maldonado, dos de los protagonistas de las GP2 en los últimos años, han sido sus últimos descubrimientos, a cuyos nombres esperan añadir en breve el de Marco Barba, pues el matrimonio Morini ve en él un piloto que reune todos los requisitos necesarios para alcanzar el “olimpo” de la Fórmula 1.