Amaneció una mañana algo fría pero soleada sobre la llanura del Monte de los Melones. Cuando algún que otro mecánico paseaba solitariamente por el pit-line, los fotógrafos ya estaban detrás de la barrera, a la caza de la primera y pequeña instantánea del nacimiento de la nueva era. Y no se equivocaron, se abrieron las puertas de los garajes y se encontraron con el nacimiento de un nuevo monoplaza. Al encenderse el semáforo verde, la escudería Bmw a manos de Robert Kubica y el probador Cristian Klien sacaron a pasear el nuevo proyecto hibrido, muy crudo en sus carnes pero totalmente oficial.

Dotado con todas las modificaciones aerodinámicas que obliga la normativa de la próxima temporada, desaparecen todos los apoyos secundarios aerodinámicos laterales y se exige un tamaño estándar de alerones. El alerón delantero completamente novedoso, y el trasero tremendamente reducido. Unos cambios muy radicales dentro de su lógica, pero esperanzadores para el espectáculo de la competición. Hasta ahora, todos los componentes aerodinámicos secundarios (aletas, aspas, mini deflectores…) multiplicaban el apoyo aerodinámico sobre la pista, pero provocaban una cantidad de turbulencias a la salida de estas, que impedían al monoplaza predecesor acercarse a su contrincante en las curvas. Ahora, dicho aire saldrá con muchísimas menos turbulencias, mas alineado, y le coche predecesor podrá beneficiarse de una corriente de aire más ordenada. Su aerodinámica podrá recoger más cantidad de aire y ganar apoyo aerodinámico, y por lo tanto pegarse a su rival en las curvas y conseguir salir más cerca a la salida de los virajes. Sera una buena forma de encontrar el rebufo en las rectas, cosa que ahora era prácticamente imposible.

Vettel comentaba esta temporada: “Creo que será un cambio muy importante, ahora es imposible acercarte a menos de un segundo de un Toyota”.

Fotos cedidas por http://f1.gpupdate.net

Además de los nuevos cambios estructurales en la aerodinámica, también prestaremos atención al regreso de los neumáticos slicks. Gomas mucho más rápidas ya que contaran con más apoyo en su banda de rodadura al eliminar las cuatro estrías que antes exigía la normativa. Las estrías, propiciaban a los neumáticos un cierto límite de adherencia para según la FIA, ser más seguros. Ahora, con la eliminación de aerodinámica, se intentara subsanar esa pérdida de registros con los slicks. Por lo tanto, volveremos a ver los monoplazas mucho más nerviosos a la entrada y salida de las curvas, veremos más movimientos y lucha en los brazos de los pilotos, y seguramente, más adelantamientos.