En una semana, Altran, la empresa francesa anunciará el vencedor de su beca para trabajar en Renault F1. Siguiendo los pasos de Isaac Prada, se encuentra Albert Illera, un joven estudiante de Ingeniería Aeronáutica en la Escuela de Ingenieros de Terrassa. Algunos ya conocereis a Albert, ya que ha escrito algunos artículos en todomotor.net

Todomotor.net: Hola, Albert. 8 días para que anuncien el vencedor del AEA. Nervioso?

Albert: Obviamente uno siente la tensión del momento, pero al mismo tiempo me siento con ganas de defender mi proyecto. El entusiasmo quizás “amortigüe” tanta tensión.

TM: Puedes explicar para el público que no está familiarizado con el nivel técnico del proyecto, en que consiste y como funcionaría?

Albert: Me encantaría poder explicar su funcionamiento, pero no lo debo hacer. Si el proyecto tiene futuro contarlo sería como decapitarlo, debido la alta competitibidad que existe en la F1. Lo que sí puedo decir es que se asemeja en sus efectos al ya conocidísimo “F-duct” pero no tiene nada que ver en su implantación técnica. Al mismo tiempo no hace uso de ninguna geometría móvil, sino que intenta hacer uso de esa picardía que tanto caracteriza a los ingenieros del mundo al que estoy ahora mismo intentando entrar.

TM: Esto quiere decir, que a pesar de ser un proyecto, tendría posibilidades de ser aplicado a un F1 en 2011? Estaría dentro de las normas de la FIA?

Albert: Todo hace pensar que sí, de hecho. uno de los miembros del jurado que evaluó mi proyecto en la final española era miembro de la comisión técnica de la FIA y no le vió ningún inconveniente.

TM: Crees que esto puede ser una ventaja a la hora de evaluar tu proyecto? Viendo algunos de los proyectos de tus rivales, no parecen estar dentro de la normativa FIA…

Albert: Realmente me causan mucho respeto los rivales, actualmente sólo es público el título de los proyectos y, como antes comentabas, en mi caso parece directamente ilegal. No descarto que otros proyectos puedan parecerlo a simple vista pero finalmente resulten ser legales. Realmente me causa gran curiosidad.

TM: Cómo salió la idea de realizar este proyecto? Iniciativa propia? Impulsado por la Universidad?

Albert: Pues fue por una idea propia que se me ocurrió al investigar sobre el funcionamiento del “F-duct”. Al principio no tenía muy claro que fuera a resultar útil, pero ante mi sorpresa, al hacer números resultaba ser viable.

TM: Cuánto tiempo lleva realizar este proyecto? Recibiste algún apoyo de alguien, o es un proyecto totalmente personal?

Albert: En el contenido sólo he intervenido yo, aunque he tenido asesoramiento para poder asegurar la rigurosidad de los conceptos. La verdad es que llevo desde mediados de marzo mejorándolo progresivamente, a medida que iba encontrando nuevos detalles y vías de mejora.

TM: Has recibido algún apoyo, o contactado con algún profesional relacionado con el mundo del motor para realizar el proyecto?

Albert: Al tratarse de aerodinámica no es necesario que los expertos sean específicamente del mundo del motor, ya que cuando hablamos de un alerón trasero de un F1 no es más que hablar de un flap ranurado invertido. Pero claro está que tienes que contactar con expertos. Soy consciente de que soy únicamente un estudiante y me quedan muchos años para llegar a un nivel de experiencia alto, mi objetivo es dar a conocer mi potencial, no mis conocimientos.

TM: Gracias Albert. Hay algo más que gustaría comentar?

Albert: Espero tener suerte durante los próximos días y que el trabajo realizado cunda. Tengo que agradecer el apoyo que he recibido de mucha gente, pero dentro de una semana, sea cual sea el resultado, tendré oportunidad de hacerlo. Lo que sí que no quiero dejar escapar es la oportunidad de agradecer tanto a Altran como a Renault F1 Team su apuesta por los jóvenes ingenieros, ¿si las escuderías potencian las escuelas de pilotos, porque no iban a potenciar también una de ingenieros? Ellos lo han hecho y tiene un valor incalculable. De hecho el KERS fue el proyecto presentado por el único ganador español de la beca hasta el momento, Isaac Prada, y nadie puede dudar del gran impacto que ha supuesto para la F1.