Pep Vila, Moi Torrallardona y Peterhan Van Eerd a los mandos del camión Iveco del equipo De Rooy-Promotor Les Comes han conseguido finalizar en la octava posición en la segunda etapa del Rallye Dakar Argentina Chile que acaba de finalizar. Esta posición añadido a los problemas que han sufrido algunos de los pilotos que les precedían en la general, les permite ascender hasta la sexta plaza de la clasificación general.

Tras el abandono ayer del primer piloto y jefe de equipo de los españoles, Gerard de Rooy, ahora toda la responsabilidad del equipo cae sobre Pep Vila. La jornada no ha sido nada fácil una vez más, y es que a pesar de que esta vez tan sólo ha habido unos 20 kilómetros de lluvia, en esta zona el terreno ha quedado en muy mal estado dejando embarrado el camino y muy deslizante, haciendo muy complicada la conducción de los pesados camiones por el tramo cronometrado.

Pep Vila:Ha sido otra vez una etapa complicada pero hemos sacado partido al conseguir la octava posición y ganar dos posiciones en la general, está siendo una carrera muy difícil, en cabeza se está corriendo mucho y hay que dejar pasar etapas y no meterse en líos que estos días hay muy poco que ganar“.

Clasificación 2ª etapa
Córdoba > San Miguel de Tucumán
1. Kabirov – Belyaev – Mokeev (KAMAZ), 003:39:53.
2. Loprais – Holan – Kalina (TATRA), a 00:01:10.
3. Echter – Ruf – Klein (MAN), a 00:04:25.
4. De Azevedo – Martinec – Justo (TATRA), a 00:05:16
5. Chagin – Savostin – Shaysultanov (KAMAZ), a 00:06:14
8. Vila – Torrallardona – Van Eerd (IVECO), a 00:12:12

Clasificación general
1. Kabirov – Belyaev – Mokeev (KAMAZ), 006:41:00
2. Loprais – Holan – Kalina (TATRA), a 00:00:09
3. Chagin – Savostin – Shaysultanov (KAMAZ), a 00:00:22
4. De Azevedo – Martinec – Justo (TATRA), a 00:09:59
5. Echter – Ruf – Klein (MAN), a 00:14:21
6. Vila – Torrallardona – Van Eerd (IVECO), a 00:21:33

Próxima etapa: Martes, 4 de enero de 2011
Etapa 3: Tucumán > Jujuy
Enlace: 408 km – Especial: 226 km

Para progresar hasta Jujuy, la especial se divide en dos tramos, separados por una porción neutralizada. En la primera parte, los motoristas tendrán otra vez una pista a parte, para zambullirse en cañones desérticos donde el rojo de la arena y de los acantilados se impone como el color dominante. Es atrapante el contraste al ingresar al segundo sector cronometrado: las pistas ahora son de tierra y los vehículos se adentran en una verde selva. Los camiones quedan exentos de este ejercicio, demasiado peligroso para los parabrisas de las cabinas que quedan a la altura de las ramas.